Sunday, April 23, 2017

Historia de la efímera República de Texas

En estos momentos estamos viviendo un complicado proceso soberanista en Catalunya, más complicado si cabe con los movimientos nacionalistas y anti-integracionistas de moda hoy día, pero sorprende darse cuenta que en un territoria tan lejano y en principio ajeno a debates independentistas como Texas, también haya iniciado su particular camino a la independencia.  
En 2012 un ciudadano de Texas ha reunió más de 100.000 firmas a favor de la independencia del estado de Texas, sobrepasando por mucho las 25.000 necesarias para hacerse escuchar por el gobierno federal. A priori resulta chocante que esto suceda en Estados Unidos, un país tan patriótico y aparentemente unificado, pero si buceas un poco en la historia de este territorio entiendes un poco esta sorprendente nueva dinámica soberanista tejana.
Texas antes de formar parte de Estados Unidos fue durante cerca de una década un país independiente, la República de Texas. La historia de esta efímera y curiosa república se inicia en 1685 cuando exploradores españoles realizan los primeros asentamientos en la zona que pasa a formar parte de la provincia española de México. 
La dureza de la vida en estos territorios azotados por los indios hacen que a mediados del siglo XVIII apenas 750 colones se aventuren a prosperar en tan hostil territorio. Es a partir de este momento cuando empiezan a llegar los colonos procedentes de la parte norte americana, especialmente después de la independencia de Estados Unidos. En ese momento el territorio tejano empieza a diferenciarse del resto del México que logra la independencia del Imperio Español en 1821. 
El nuevo estado latinoamericano instaura en 1824 una constitución republicana y federal que otorga a sus territorios una amplia autonomía, entre ellos el estado de Coahuilia y Texas. Pero para estos momentos la situación en la zona empieza a tensionarse cada vez más gracias al empuje de los colonos norteamericanos, en su mayoría empresarios esclavistas, lo que dará lugar al primer episodio independentista con la Rebelión de Fredonia que apenas duró un mes.
Mapa de la Primera República Federal de México de 1824 que incluye el nuevo estado de Coahuilia y Texas.
Esta rebelión era un signo claro del incipiente poder que estaban alcanzando los colonos norteamericanos en Texas, especialmente en la ciudad de San Felipe de Austin donde se reunieron en una Convención en 1833 para luchar por sus derechos, en este caso para conseguir un nuevo estado dentro de la federación méxicana separando Coahuilia y Texas. Pero la radicalización del poder en México con la derogación de la constitución de 1824 y el auge del centralismo en 1835 provocó que estallará la guerra y que la Convención de Texas declarará la independencia el 2 de marzo de 1836.
Los rebeldes liderados por Sam Houston, oriundo de Tennessee, consiguieron sus primeras victorias en la batalla de Gonzales y derrotas míticas como la cruel toma de El Álamo por parte del general mexicano Santa Ana ante 170 heroicos tejanos. La batalla definitiva de San Jacinto supuso una derrota flagrante del estado mexicano que perdió a su general y presidente Santa Ana, capturado por los rebeldes. Este hecho facilitó la independencia de facto de la nueva República de Texas que sería reconocida por los Estados Unidos en 1837, un país que mucho tuvo que ver en la secesión tejana.
Desde el principio la nueva República de Texas se dividió entre los nacionalistas partidarios de mantener la independencia, expulsar a los nativos americanos y expandirse hacia el Pacífico, liderados por el que sería segundo presidente de la república,  Mirabeau B. Lamar, y los partidarios de la anexión a Estados Unidos y la paz con los nativos encabezados por el líder de la rebelión Sam Houston. En efecto, uno de los grandes problemas que afrontó la nueva república era interno, la oposición de los Comanches, el principal grupo de nativos americanos. En un principio el primer presidente electo (antes de Houston ejerció la presidencia interna de Texas David G. Burnet), Houston, intentó llegar a un acuerdo de paz con los comanches pero en 1838 subió al poder Lamar y cambió totalmente la orientación de su política con una agresividad inusitada hacia los nativos que por momentos se convirtió en un verdadero genocidio.
Sam Houston

El primer Presidente de la República de Texas, San Houston.
Las tropas gubernamentales atacaron furibundamente el territorio comanche a lo que éstos respondieron con una serie de raids hacia las ciudades tejanas. Justo en medio de unas conversaciones de paz en 1840 los hombres de Lamar asesinaron a 34 jefes comanches desatando la rabia del pueblo indígena liderado por el jefe Buffalo Hump en el Gran Raid de 1840. Tuvo que llegar al poder de nuevo Houston en 1841 para alcanzar la paz con los comanches tras una guerra desoladora para ambos bandos.
Pero mientras la nueva república intentaba solucionar sus problemas internos, México inició en 1841 nuevas incursiones en territorio texano que aunque tuvieron escaso éxito alentaron la disensión entre partidarios de mantener la independencia y anexionarse a los EE.UU. Esta situación se expresó de manera extremadamente dramática en las elecciones de 1844 en la que la oeste favorecía a los nacionalistas y el este algodonero estaba a favor de la anexión. Ganaron los segundos con el nuevo presidente Anson Jones a la cabeza.
En 1845 los Estados Unidos ofrecen formalmente una propuesta de anexión al tiempo que los mexicanos plantean una Acta Diplomática para reconocer la independencia de Texas previa renegociación de las fronteras bajo supervisión de Francia e Inglaterra. La propuesta mexicana no se tendrá en cuenta y el 13 de octubre de 1845 una clara mayoría vota a favor de la anexión a Estado Unidos, la efímera República de Texas toca a su fin.
Pero el nuevo estado norteamericano, ferviente esclavista, no tardará mucho en traicionar a su nuevo país y pocos años después, durante la guerra de Secesión (ver artículo), se pondrá del lado de los rebeldes del sur. En este sentido hay que destacar que Texas desde sus inicios ha mostrado un claro carácter independiente y escorado a la derecha, así esta ofensiva independentista tiene su sentido en un estado con características propias y con una política antifederal y un presupuesto equilibrado gracias a los miles de litros de petróleo que fluyen por su subsuelo. Autoconsiderados como la quinceava economía más grande del mundo, el estado de Texas inicia así una nueva aventura secesionista que recuerda que la historia nunca olvida y siempre se repite.

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Sunday, April 16, 2017

Razones para visitar Texas en primavera

La mejor estación del año para visitar Texas es la primavera. La temperatura es moderada y las flores silvestres están en toda su gloria. Ni te congelas como en invierno ni te carbonizas como en verano. 

Es la mejor patio season, ideal para sentarse en una mesa al aire libre y tomarse unas margaritas con un bowl de salsa y chips.

Autor: Ana - apuntesideasimagenes.com (*)

Flores silvestres y bluebonnets

Los bluebonnets -de la familia de los lupinos-, Indian blankets naranja brillante, o Mexican hats- que recuerdan a los sombreros mexicanos, son sinónimos de primavera en Texas. 
Los bluebonnets son la flor oficial del estado y florece en marzo. Como es una flor silvestre, florece en cualquier lado, incluso en los costados de las autopistas. Sin embargo, el mejor lugar para ver las flores es el Hill Country.

'Shopping' hasta el cansancio en Dallas

Los habitantes de Dallas son compradores por excelencia desde marcas de primera hasta super descuentos. Por eso, en ciertos momentos del año, ir al shopping es una tortura por la cantidad de gente. 
El mall más elegante y con las marcas internacionales de más renombre es el Highland Park, construido en la década del 30 en el exclusivo barrio del mismo nombre. Northpark y Galleria Dallas también tienen marcas de diseñadores exclusivos, pero también las hay más de clase media. En la zona norte, los malls Willowbend y Stonebriar tiene de todo para todos los presupuestos. Los Premium Outlet Malls de Allen y Grand Prairie son el paraiso de marcas buenas a precios rebajados.

Hill Country



El Hill Country se encuentra en el corazón de Texas. Esta región central presenta un gran contraste con el resto del territorio con sus sierras, ojos de agua, paisajes muy lindos, bodegas y lagos. 
Los Highland Lakes forman una cadena de seis lagos con represas hidroeléctricas. Los amantes de la fauna pueden observan, en su hábitat natural, águilas peladas, ciervos, armadillos, coyotes, correcaminos, entre muchísimas especies. 
Los amantes del vino pueden recorrer las bellas bodegas y catar vinos locales e importados. En el Hill Country es tradición recorrer los anticuarios que se encuentran en cada pueblo.

Barbeque

La carne de cerdo es tan tierna que se separa sola de la costilla. Brisket (vacío) jugoso y tiernísimo cocinado a fuego lento durante horas y que se derrite en la boca. Chorizos especiados y ahumados. Todo viene con cole slaw, ensalada de papas y pepinillos en vinagre y acompañado de cerveza artesanal o un vaso de té helado bien dulce.


(*) Encuentre más de la misma autora en apuntesideasimagenes.com. Esta obra está amparada con Lic. Creatice Commons reconocimiento 2.5.

Sunday, April 9, 2017

¿Hispanos o Latinos?

Nunca me pregunté si eramos Hispanos o Latinos, hasta que llegamos a Estados Unidos y nos tocó llenar los documentos para inscribir a mi hijo en la escuela.

Fue incómodo, no sabíamos si marcar el cuadrito de “Hispanos o Latinos” pues no estábamos acostumbrados a ninguna de esas etiquetas.


Autor: Brenda Cisneros - mejorandomihogar.com (*)

¿Conoces la diferencia entre ser Hispano o Latino?

En mi opinión, yo utilizaría el término “Hispano” para los que hablamos español y venimos de Latinoamérica y “Latino” para los hijos de los hispanos nacidos en USA, que tienen costumbres hispano-americanas y que en mi País conocíamos como Pochos o Chicanos.

Pregunté a varios amigos si se consideran latinos o hispanos y la mayoría me contestó que prefieren ser llamados por su País de origen, por ejemplo “mexicanos, venezolanos, cubanos”, igual se siente mi esposo y mi hijo mayor que llegó a este país cuando tenía seis años.

Latinos o hispanos

En cambio, yo diría que mis hijos más pequeños son Latinos, ellos han crecido con una mezcla de costumbres diferentes, que aunque incluyen tradiciones mexicanas, han tenido oportunidad de conocer y participar en las de otros países latinoamericanos.

Según Wikipedia:

Hispano se refiere a la gente de los Países en que se habla español (por lo tanto los brasileños no son hispanos, pues hablan portugués, pero si son Latinos).

Latino  son las personas que viven o son descendientes de países de Latinoamérica, pero también se incluye a los hijos de latinos nacidos en Estados Unidos.

Por cierto mi esposo y yo, aparte de ser mexicanos, hispanos y latinos; tenemos raíces chinas, ya que su abuelo y mi bisabuelo eran chinos; eso nos convierte en Asian Hispanics, aunque no hablamos el idioma, ni seguimos las costumbres chinas, pero bueno, tenemos los ojos rasgados y nos encanta la comida china, si eso cuenta.

Hispanos o latinos

Mantenemos las tradiciones mexicanas como merendar pan dulce mexicano. 

En fin, poco a poco nos hemos estamos acostumbrando a estas etiquetas y así hemos ido agregando a nuestra vida, celebraciones como Hispanic Heritage Month que reconoce la historia y cultura Hispana y va del 15 de Septiembre al 15 de Octubre.

Y tu te consideras Latino o Hispano?


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(*) Encuentre más de la misma autora en mejorandomihogar.com.

La autora es una madre mexicana, originaria de Monterrey, N.L. Vive en Dallas, Texas desde hace más de 10 años y escribe en e su blog desde el 2009 para compartir experiencias familiares, recetas, viajes, tips de ahorros, lo más nuevo en tecnología y otras cosas. Su Facebook es www.facebook.com/mejorandomihogar.

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NdE

En cuanto a la interpretación formal de HISPANO y de LATINO, lo absoluto es entender lo anotado en el texto original en cuanto a entender que "latino" va más allá de latinoamericano, ya que incluye a las personas y culturas de España, Italia y Francia. Si Used escribe para una audiencia global, en español, deberá recordar que para la RAE latino puede referirse de una persona "De alguno de los pueblos de Europa y América que hablan lenguas derivadas del latín", o, "Perteneciente o relativo a los latinos de Europa y América".

Más allá de entender esto, hay que recordar que en Estados Unidos la definición es más restringida, ya que solo incluye a los "ciudadanos estadounidenses de diversas etnias, con algún antepasado u origen hispanos o latinoamericanos, tanto español, hispanoamericano o latinoamericano" (Wikipedia).

YolkVisual con nuevos productos y en busca nuevos aliados

La marca YolkVisual, fabricante de equipos de conexión y en general de soluciones de conectividad multimedia, nacida en Venezuela y ahora con operaciones más importantes en México y Estados Unidos, es presentada en esta entrevista con Avi Melamed, Presidente Ejecutivo de la firma, con sede en Monterrey, con motivo de su crecimiento con nuevas líneas.

¿Cuándo comienza YolkVisual a fabricar y distribuir sus equipos?
A. Melamed: YolkVisual comenzó sus operaciones en el Año 2007 como una empresa de diseño, integración y suministro de sistemas y equipos audiovisuales.
¿Cómo llegan a la idea de diseñar y fabricar la línea de equipos que ofrecen hoy día?
A. Melamed: Antes de iniciar la fabricación ya llevábamos cerca de 30 años diseñando e instalando salas multimedia e interconectando equipos de audio y video en diversos ambientes, primero analógicamente y luego con diversas soluciones digitales. Esa experiencia y las necesidades que encontramos nos motivó a diseñar nuestros equipos, para facilitar las instalaciones de este tipo a otros diseñadores de ambientes, arquitectos e ingenieros.
¿Por qué inician esta nueva etapa comunicativa?
A. Melamed: Hemos alcanzado un momento de nuestro crecimiento que requiere de abrir nuevos horizontes y estamos en búsqueda de los mejores distribuidores para nuestra línea en donde estamos y en nuevos territorios.
¿Por qué es interesante para distribuidores, diseñadores e ingenieros conocer la propuesta de YolkVisual?
A. Melamed: Además de nuestra comprobada experiencia en el campo, en YolkVisual sumamos amplios y sólidos conocimientos sobre integración de soluciones en el área audiovisual, de automatización, tecnología interactiva, de Smart Board, para los ámbitos educativos, corporativos, de video conferencias en particular y de conectividad multimedia en general. Somos pioneros en diseño e instalación y en comercialización de equipos de última tecnología, siempre en búsqueda de mejorar la calidad y la eficiencia desde la más amplia visión de conectividad multimedia hasta las más específicas áreas de presentaciones, educación y conferencias.
En adición, nuestros productos llegan con precios competitivos y de primera calidad, factores de gran importancia para nuestros mercados, donde cada día es más significativo buscar la mejor relación precio-valor.
¿Cómo resumiría el perfil de los nuevos equipos de YolkVisual?
A. Melamed: Estamos presentando la línea de Cajas de Conectividad Audio Visual, facilitando a diseñadores y presentadores la interconexión de sus laptops, DVD, Blu-ray, pantallas, videoconferencias in situ y remotas; distintos ofrecimientos en línea como DirecTV, etc., con dispositivos como proyectores, monitores, audio, internet y mejorando la conectividad con otros espacios.
Las cajas vienen en diferentes modelos y, además de stand alone, las hay en varios modelos para ser empotradas en pisos, paredes, mesas de conferencia, escritorios,  o cualquier otro mueble, facilitando a presentadores la interconexión de alta calidad.
¿Según su experiencia reciente cuales son los modelos más pedidos?
A. Melamed: Entre los modelos más vendidos está el Connectivity Box YV MF, que cuenta con una tapa motorizada que esconde todas las conexiones cuando no están en uso. Otros modelos muy solicitados son la caja múltiple YV 202 y el panel de conectividad con cables YV 550. En yolkvisual.com pueden encontrar todos los modelos del catálogo actual.


YolkVisual: Multimedia Connectivity Solutions – www.yolkvisual.com – Twitter: @yolkvisual

Tuesday, March 28, 2017

El primer europeo en avistar América fue un vikingo: Bjarni Herjólfsson

Ya he tratado en labrujulaverde.com temas relacionados con el asentamiento vikingo de L’Anse aux Meadows, un yacimiento arqueológico situado en el extremo norte de Terranova.

Excavado por el matrimonio de arqueólogos noruegos Helge y Anne Stine Ingstad en los años sesenta, el sitio que ya había sido ocupado con anterioridad por otras culturas fue reaprovechado por los vikingos, que lo habitaron antes de abandonarlo tres años más tarde.

Jorge Alvarez - labrujulaverde.com (*)

La crónica de ese efímero poblamiento, hoy protegido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, ya ha sido aceptada por los historiadores e incluso se ha vuelto bastante familiar.

Así, raro es el que no haya oído hablar de Erik Thorvaldsson, más conocido como Erik el Rojo, el primer vikingo en instalarse en un lugar ya conocido por los marinos pero virgen hasta el momento, Groenlandia, donde pasó tres años exiliado a causa de una acusación de asesinato que había contra él.

Al término de ese ostracismo regresó a su tierra natal, Islandia, y provechando que allí se estaba pasando una etapa de pobreza y hambruna, y ayudándose además de cierto engaño o verdad a medias (Groenlandia quiere decir Tierra verde, nombre que promete más de lo que realmente es), organizó una expedición colonizadora.

La colonia prosperó con él al mando y llegó a tener unos tres mil habitantes, pero una de las oleadas de nuevos emigrantes llevó una epidemia que diezmó a la población e incluso se llevó por delante al propio Erik.

El Libro de Flatey/Foto: dominio público en Wikimedia Commons
Su hijo Leif (a quien, por cierto, una dudosa leyenda atribuye la introducción del cristianismo en la civilización vikinga) resultó ser tan emprendedor como su padre y se convertiría en el primer europeo en pisar el continente americano, en una zona que él denominó Vinland.

La pregunta es ¿qué incitó a Leif a aquel viaje hacia occidente? Y la respuesta es un relato del comerciante y explorador llamado Bjarni Herjólfsson, que hablaba de un país al otro lado del océano, rico en salmones y pastos.

Herjólfsson nació en la localidad islandesa de Herjólfr, hijo de Bárdi y Thorgerdr Herjólfsson. Como muchos vikingos, al hacerse adulto llevó una vida de mercader viajero, lo que para aquella civilización era sinónimo de marino. Al parecer tenía su base en Noruega pero solía visitar a sus padres cada verano, aprovechando la bonanza meterológica de esa estación.

La saga Grœnlendinga (Saga de Groenlandeses), que se escribió en el siglo XIII como parte del manuscrito llamado Libro de Flatey, es la principal fuente historiográfica para saber cómo fue la aventura de Bjarni Herjólfsson, aunque, como todos los documentos de su tipo, mezcla dosis de realidad con otras de fantasía y, a veces, se hace difícil determinar dónde acaba una y empieza la otra.

El caso es que esa saga cuenta la colonización de Groenlandia por Erik el Rojo y el posterior viaje a Vinland de su hijo.

El barco, perdido en la niebla/Imagen: Ancient Code
Según ese texto, en el verano del año 986 d.C. Bjarni dejó Escandinavia en su barco para hacer la acostumbrada visita a sus progenitores, pero al llegar a Islandia resultó que no estaban: se habían ido a Groenlandia con Erik el Rojo. Sin dudarlo, Bjarni levó anclas, desplegó la vela y se lanzó a hacer la misma ruta para reunirse con ellos.

Lamentablemente, a pesar de que los vikingos eran espléndidos navegantes, carecían del instrumental que siglos después tuvieron los marinos para trazar rumbos con seguridad en condiciones adversas, así que no tenía coordenadas hacia las que dirigirse y sólo sabía que Erik el Rojo navegaba hacia el oeste. A ello hay que añadir que, tres días después de zarpar, el viento roló soplando en contra y una densa capa de niebla se aposentó sobre la superficie marina, haciendo imposible determinar la posición y llevando a la deriva a aquella cáscara de nuez (presumiblemente un knorr, el modelo que se usaba para los viajes comerciales, más grande y panzudo que los drakkars de guerra).

Así pasaron varios días y cuando por fin mejoraron las condiciones, algunas gaviotas sobrevolaban el barco anunciando la proximidad de tierra, cuyo esperanzador perfil se recortó en el horizonte. No obstante, algo no cuadraba. Algunos de los hombres habían estado en Groenlandia y aquel paisaje arbolado y montañoso no se parecía al helado donde se habían establecido los vikingos de Erik el Rojo.

Rutas vikingas por América/Imagen: Masae en Wikimedia Commons
Estaba claro que era otro sitio y parecía acogedor de cara a instalarse, pero Bjarni no quiso desembarcar; estaba ansioso por reunirse con sus padres y sus hombres tuvieron que contentarse con contemplar el sitio desde el mar mientras viraban hacia el norte y recorrían el litoral, perdiendo de vista la costa pero avistándola luego de nuevo hasta cuatro veces.

Al final consiguieron reencontrar el rumbo adecuado porque divisaron un barco varado en una playa que casualmente resultó ser el de Bárdi Herjólfsson, que se había establecido allí. Ya estaban en territorio groenlandés.

Bjarni decidió quedarse con él en la ciudad de Herjolsnes, dejando su actividad comercial para llevar la hacienda familiar. Por supuesto, informó de su descubrimiento pero nadie pareció mostrar demasiado interés en su relato hasta que llegó a oídos de Leif Erikson, el segundo vástago de Erik, que, como hemos visto, resolvió partir en busca de aquella misteriosa tierra atraído por la posibilidad de conseguir madera (muy escasa en Groenlandia) y además lo hizo, al parecer, en la misma nave que usó Bjarni con treinta y cinco tripulantes e instalándose en el citado poblado de L’Anse aux Meadows (hace poco se descubrió otro posible asentamiento en Point Rosee, al suroeste de Terranova).

Hoy, los investigadores creen que lo que vio Bjarni Herjólfsson seguramente fueron las actuales Terranova, Labrador e Isla de Baffin, lo que le convertiría, probablemente, en el primer europeo en avistar el Nuevo Mundo.


(*) Jorge Alvarez es Licenciado en Historia y diplomado en Archivística y Biblioteconomía. Fundador y director de la revista labrujulaverde.com

Encuentre más del mismo autor en labrujulaverde.com. Obra amparada con Lic. Creative Commons reconocimiento 4.0. 

Sunday, March 12, 2017

Texas: la América más americana


Tormentas de final del mundo, millonarios de sombreros de ala ancha y botas chúpame la punta, ganado “long horn”, tierra de armas y petróleo... No, no son los clichés de la América de las películas; es la realidad de Texas, el estado en el que “todo puede pasar”.

Autor: Manuel Pecino – chopperon.es (*)

Los que tienen la suerte de conocer Texas, lo que contaré a continuación les resultará familiar. A los demás, espero ser capaz de transmitiros las sensaciones que en mí ha dejado el viaje de poco más de 700 millas que hice hace unas semanas. No fueron muchos kilómetros, pero sí suficientes para engancharme a la tierra de la Estrella Solitaria. 




Con sus 696.241 km2 –(España 504.645) - es el segundo estado más grande de USA. Es, a su vez, el segundo más rico detrás de California y probablemente el más americano de todos, entendiendo por americano el cliché que en general tenemos de los “gringos”. Sí, vale, están los EEUU de los rascacielos de Nueva York o Chicago, o los de los Beach Boys o Silicon Valley de California, pero dejémonos de historias: la verdadera América es la de los vaqueros, la de los revólveres... la de John Wayne, vamos. Y esa América es Texas. 


He cogido carrerilla con la presentación y se me ha olvidado decirles, aunque si están leyendo esto creo que resulta obvio, que mi viaje fue en moto. No, no fui en Harley como supongo que la mayoría habrán imaginado, sino en una Triumph Thunderbird en su versión LT. Un nuevo modelo que la marca británica ha lanzado para el mercado americano. Esto no me lo ha dicho nadie, pero yo me atrevo a afirmarlo después de haber rodado con ella por las carreteras de Texas. 


La Thunderbird LT es probablemente la más americana de las motos no americanas; tanto por su look como por su tacto. Sí, está bien, igual que se ven Electras circulando por Europa también caben Thunderbirds en las viejas autopistas europeas. 

Por su comportamiento dinámico no habría ningún problema, pero mirad bien las fotos... sería como ver a un bisonte americano pastando en la dehesa extremeña. ¿O no? 

Gracias a la competente gestión de Triumph España, en Dallas me estaba esperando una flamante Thunderbird LT azul. El concesionario en el que debía recoger la moto estaba cerca del aeropuerto, por lo que aterrizando con casi tres horas de margen con respecto al cierre de la tienda no deberíamos -hablo en plural porque conmigo viajaba Antonio López, fotógrafo granadino “alineado” para dejar fehaciente constancia del “Texas trip”- tener problemas para llegar a tiempo... ¡Ja! El caso es que entre el clásico “siempre congestionado” control de inmigración y el posterior paso por la aduana controlada por un funcionario con cara de culo -me imagino que condición indispensable para acceder al puesto- salimos a la calle. 


El bus que nos debía llevar a recoger el coche de alquiler tardó un cuarto de hora en llegar, diez minutos más se fueron en el trayecto al área de los car rental y otros treinta en salir con el pu... coche del parking. Quedaba media hora para el teórico cierre de la tienda. Sabedores que nos estábamos jugando una posible cadena perpetua bajamos la Avenida George Bush -¿se podría llamar de otra manera?- a todo ra... Entramos la I-35 dirección norte y en un pis pas nos presentamos en el concesionario. 

Eran las 18.45, es decir, quince minutos para el cierre... si hubiese cerrado a las 19h, como nos habían dicho. Pero no. Como constaba claramente en la puerta del concesionario, el horario era de 10 a 18... ¡A la mierda! Todos nuestro planes se fueron así al carajo, porque la idea era recoger la moto y bajarnos directamente a Austin -3 horas de camino-. 

Decidimos quedarnos en el Motel Super 8 que estaba justo al lado de la tienda para estar a primera hora en la puerta. Pero como no hay mal que por bien no venga, nuestra no prevista estancia en Dallas nos sirvió para conocer algo de la “Dallas nightlife”. 

No, no creáis que hubo mucho “crimen”. El comienzo estuvo “emocionante” porque nada más bajarnos del coche en el centro de la ciudad, dos morenos muy mal encarados se acercaron y nos pidieron dinero para el tren... ¡Coño, aquí también!, pensé. La cara que pusieron cuando los despachamos con un seco “no” fue de serie de televisión. 

A todo esto, Antonio iba con una de sus cámaras colgadas a modo de turista. Estoy seguro que sólo nos salvó de mayores un coche de la policía aparcado veinte o treinta metros más allá. Eso sí, la presencia de la poli no fue impedimento para que la siguiente persona que se cruzara con nosotros nos ofreciese “algo especial” mientras pasaba a nuestro lado... ¡Joder con Dallas! 



El caso es que después de intentar encontrar sitio en un Hooters acabamos en el Hard Rock, donde nos metimos entre pecho y espalda una hamburguesa tamaño Texas mientras escuchábamos buena música en directo. 

Acabamos conociendo a un ranchero criador de “long horns” y al mánager de una de las bandas más míticas de Texas: ¡los Thunderbirds! Fue un buen rato en el Hard Rock. Incluso la banda, después de tocar, se sentó con nosotros y estuvimos charlando. Se mostraron muy interesados de si nos estaba gustando Texas. 

La mañana siguiente, antes de ir al concesionario de “marcas europeas”, entramos en uno de H-D que había al lado. “Pequeña” tienda que nos impresionó por tener en la exposición no menos de doscientas motos. 

“Amigo, estás en Texas”, nos dijo uno de los dependientes con una sonrisa. Sí, sí, a lo largo del viaje muchas veces tuve la sensación de que Texas es en los USA lo que Bilbao aquí en casa. ¿Nos entendemos, no? 

A las 10 en punto subió el cierre del concesionario Triumph y después de una fácil, rápida y extra amable gestión nos pusimos en marcha por la I-35 rumbo sur destino Austin, la capital administrativa de Texas. 

Por delante, tres horas de línea recta plana como un plato y con viento fuerte soplando con intensidad. Una perspectiva que me habría horrorizado hace sólo unos años, pero desde que he “aprendido” que ir en moto no es siempre gas y curvas, la idea del viaje me atraía. Especialmente sobre una moto pensada y diseñada para este tipo de escenarios. 



Como era esperado, la Thunderbird LT evidenció desde el primer momento ser la moto perfecta tanto desde el punto de vista dinámico como del estético, que en esta película es igual de importante. Porque no nos engañemos, mola que te miren, mola que tu “hierro” llame la atención, que los cocheros se queden mirando con cara de querer estar en tu pellejo. La Thunderbird es en este sentido una moto preciosa; no, no pasa desapercibida.

A lo mejor a los puristas tipo mi colega Barry o a Nacho Mahou igual les parece demasiado pintona, pero os puedo certificar que a los gringos les llamó muy mucho la atención. A los americanos de a pie les gustan las motos grandes y llamativas. Y como quiera que los tejanos son los más americanos de los americanos, la Thunderbird LT hizo furor. Dinámicamente sólo puedo valorar su comodidad y el tacto de su enorme twin en línea de 1.700 cc. Porque curvas, lo que se dice curvas, hice una o ninguna. 

Como me decían los lugareños cuando me quejaba de la falta de carreteras con un poco más de “esquinas”, “¡This is Texas!”. Alguno me comentó que hacia el oeste habían algunas carreteras llenas de curvas... Habrá que ir la próxima vez para ver si es verdad. Ah, se me olvidaba. También puedo certificar la estanqueidad de la Thunderbird, porque en el viaje de vuelta a Dallas me pillaron dos tormentas de proporciones tejanas. ¿Os acordáis de esos documentales de los tornados de Texas? Pues bien, faltó el embudo, pero del resto pillé de todo. El agua, más que caer, me azotaba; el viento movía la moto como si fuese un barco de papel; los rayos caían a diestro y siniestro, y durante un tiempo pensé que iba a caer fulminado en pleno Texas. La carretera, casi siempre de maldito hormigón, era una lámina brillante tipo El Salar ése de Bolivia que sale en todos los reportajes, y los enormes trailers se convirtieron en gigantescas duchas móviles... ¡Me cagué en todo mil veces!... 


En la segunda tormenta, unos treinta minutos después de terminar la primera, los rayos fueron sustituidos por granizo que me dejaron las piernas moradas. ¡Qué dolor! Sí, ya sé, podría haber parado... como de hecho hizo Antonio yendo en coche. Pero creo que los que vais en moto sabéis esa sensación que se apodera de uno tipo ¡por mis cojones! 

¿Que es una estupidez? Pues sí, probablemente sí, pero ya se sabe, los bikers nunca hemos sido demasiado racionales. Además, en este caso, no hay que olvidar que estaba en Texas, donde los hombres son hombres... Por lo demás, iba como un príncipe detrás de la pantalla de la Thunderbird. Eso sí, para no mojarme, para que la pantalla fuese efectiva, me vi obligado a ir “ligerito”. “No se te ocurra irte al suelo”, me iba diciendo mientras me mantenía en alerta ante cualquier amago de aquaplanning. Pero la Thunderbird, fiel compañera, me sacó de las dos tormentas avanzando a pistonadas con su enorme motor. Se creó así esa relación especial que nace cuando compartes con tu moto situaciones complicadas. No, la Thunderbird nunca será una moto más de las muchas que he probado. 



El hecho de tener que viajar en línea recta a los 65/70/75 millas reglamentarias hizo por un lado que el confort pasase a ser una de las características más importantes, mientras que por otro me permitió ir fijándome y prestando atención a lo que iba surgiendo al borde de la “highway”. Fue el caso de la granja con una pancarta casera en la que se pedía rezar por los soldados que están en misiones fuera de los Estados Unidos. En otra casa colgaba un clásico “God Saves” (Dios salva), que parecía el atrezzo de unas de esas películas que tantas veces hemos visto. Pero no, nada de película. América, la verdadera América es así: Dios, sus soldados, sus armas, su bandera... En el viaje de Dallas a Austin, éste bajo un sol perfecto, me dejé llevar por dos tentaciones. 


La primera, parar en Waco, nombre mítico por ser el escenario de uno de los suicidios colectivos más famosos de la historia. La segunda, parada para comer en un Hooters. Por si alguien no lo sabe, se trata de una cadena de restaurantes extremadamente popular en los USA en el que las camareras son chavalas generosamente dotadas por la naturaleza -o convenientemente corregida por algún cirujano plástico- embutidas en ropa probablemente dos tallas más pequeñas que las que les corresponderían. Un planteamiento inimaginable en Europa porque a nosotros a eso de ir a ver a jovencitas petadas no creo que le encontremos ninguna “emoción”. Y por otro lado, ¡¿os imagináis a las feministas?! Pero para bien o para mal, los USA no son Europa, y reincidiendo en lo dicho a lo largo de este reportaje, Texas representa los EEUU llevados a su máxima expresión. 




En Texas todo es “big”; es decir, grande. Las pick ups son los amos absolutos, hay locales de comida rápida en cada esquina, conseguir esquivar una dieta hipercalórica es casi imposible. Las armas, de cualquier tipo, son de fácil y libre acceso; las banderas de las barras y las estrellas y la de la estrella solitaria ondean prácticamente en cada casa... “This is Texas”. Y obviamente no faltan los típicos millonarios de sombrero vaquero de ala enorme, con sus botas chúpame la punta y enormes hebillas en la cintura como el caso de Red McCombs, uno de los inversores del macro proyecto COTA, siglas del complejo del Circuito de las Américas. Un macro proyecto de 400 millones de dólares totalmente privado. Y esto, en un entorno radicalmente capitalista como es el tejano, quiere decir que a esos 400 millones piensan sacarle mucho dinero. 




En los USA, especialmente en Texas, nada se hace por amor al arte. Allí la frase favorita es “show me the money”. También utilizan aquella otra que dice “no dinner for free”, es decir, nadie te invita a cenar a cambio de nada... Es el lado más “cruel” de América. Volviendo a Red McCombs, es el prototipo del millonario hecho a sí mismo. Nacido en un pueblo de mala muerte llamado Spurs, de vendedor de bolsas de cacahuetes pasó a convertirse en uno de los tipos más ricos de Texas... ¡donde hay muchos ricos! Red McCombs explicó que cuando decidió hacer COTA en “mi propiedad” reunió a la familia -sus tres hijas- para ponerlas al día que iba a invertir una buena parte de su fortuna en el circuito. “Una de ellas, la menor, me preguntó que por qué iba a arriesgar buena parte de mi dinero en una inversión de dudosa rentabilidad”, me contó el propio Red McCombs. 

“Yo le contesté que no iba a invertir mi dinero sino el suyo, que es por lo que las había convocado, porque mi dinero dentro de poco será suyo. Le dije que sabía lo que estaba haciendo. Yo las había llevado hasta donde están hoy en día, y yo sacaré rendimiento de esta inversión...” 


No, de verdad no es una frase de John Wayne de alguna película. Un tipo de grandes dimensiones, ya mayor, con su sombrero calado -no se lo quitan ni para comer en la mesa- Red McCombs aseguró que haría lo que fuese necesario para hace de COTA una inversión rentable. 


“Sé que a los que no sois de aquí probablemente os suene pretencioso lo que voy a decir a continuación, pero la realidad es la que es. Si hay un sitio en el que las cosas pueden suceder, es aquí. Porque es un “Can Do State” (un estado en el que las cosas se pueden hacer). 

Texas en 4 ciudades



Houston, San Antonio, Dallas y Austin son las cuatro grandes ciudades del estado de Texas, siendo esta última la más pequeña, a la vez que su capital administrativa. Las cuatro forman una especie de triángulo en el sureste del estado, en el que Dallas está más al norte, Houston más al sur y al este pegado al Golfo de Méjico, mientras que San Antonio es la más occidental de todas y la más cercana a la frontera con México. Austin se encuentra más o menos a mitad de camino de la distancia que une Dallas y San Antonio. 

Cada una de las cuatro ciudades tiene una característica y tiene un papel determinado en la estructura de Texas. Que por cierto, su origen es la palabra “thecas” que significa “amigo”. Se dice que este término proviene de la tribu Hasinai, habitantes en la región antes de la llegada del hombre blanco. 

Houston: Con sus dos millones largos de habitantes, es la más poblada de Texas y la cuarta de Estados Unidos. El oro negro es el amo absoluto de esta ciudad. Sede de las grandes y potentísimas compañías petrolíferas tejanas es una máquina inagotable de creación de trabajo. 

San Antonio: Alrededor de 1.500.000 personas viven en una urbe que es considerada en Texas y en el resto de los Estados Unidos una ciudad de compras y parques de atracciones. De éstos tiene hasta tres en su área metropolitana. De centros comerciales, infinitos. Algunos tan grandes que uno puede pasarse el día en ellos sin repetir tienda. Los precios en estos templos de las compras son extremadamente competitivos. 

Dallas: Poco más de un millón de habitantes tiene la ciudad de los grandes rancheros y enormes propiedades de cría de ganado. Son especialmente tejanos los espectaculares “long horns”. Reses que, como dice su propio nombre, llaman la atención por el desproporcionado tamaño de sus cuernos. Los sombreros de ala ancha, las botas y las hebillas son el “uniforme” diario de los habitantes de esta ciudad. 

Austin: Capital administrativa del estado, también lo es de la diversión. Tiene mucha vida nocturna que se mueve alrededor de los cientos de garitos con música en directo esparcidos por el down town. Es una ciudad muy viva. Se puede describir como la “Las Vegas” de Texas. 

Thunderbird LT, la Triumph más americana




La denominación Thunderbird es una denominación históricamente ligada a la marca Triumph, que la rescataba en 2009. Después de diferentes evoluciones en 2014 veía la luz su versión LT, la más americana de las motos de la marca británica. Porque la LT es una moto grande, como le gusta a los bikers al otro lado del Atlántico; grande de tamaño y grande en sus cifras: 1.700 cc, 15,4 kgm a 3.550 rpm, 94 CV a 5.400 rpm... ¿y el peso? Obviamente no es una moto ligera, pero según los ingenieros ingleses encargados del proyecto, con respecto a anteriores Thunderbird se ha revisado la geometría de dirección para mejorar precisamente su tacto a baja velocidad. 

La verdad es que no tengo opinión sobre la agilidad de la LT, porque a lo largo de mi viaje por Texas, lo más “redondo” que tomé fueron las salidas de las autopistas y las entradas a los estacionamientos de los hoteles. Sí puedo decir que a baja velocidad no hubo ningún momento de esos de “uy, uy...” 


Ergonómicamente, la Thunderbird LT es una moto extremadamente cómoda, sobre la que se pueden pasar horas sin que uno tenga la sensación de necesitar parar. Buen asiento con un mullido especialmente efectivo en su parte trasera y una distancia asiento/suelo perfecta para poder plantar los pies en el asfalto con confianza, algo muy importante en una moto de su tamaño. Cuenta con plataformas y unos curiosos reposapiés “para autopista”, como lo llaman los americanos. En mi caso, ¡casi no llegaba hasta ellos! Buena protección aerodinámica y buenos mandos, aunque en pleno atasco de hora punta en Austin con los ventiladores del bi en línea soplando como loco, me costaba encontrar el punto muerto. Aprovecho, el calor que sube hasta el piloto no es exagerado en estas situaciones; es perfectamente asumible. Los peros. 

El encargado del concesionario de Dallas que nos dio el briefing fue claro: es una moto sencilla en lo que a gadgets se refiere. Esto en la práctica quiere decir que no sabemos a qué revoluciones gira el motor, qué marcha llevamos engranada o a qué temperatura va el agua. Personalmente son tres detalles que sí me gustaría tener bajo control, especialmente porque estamos hablando de una moto destinada a gente bastante “pija”. 




También me habría gustado, pero eso ya porque soy un poco macarra, que el escape estuviese más abierto para poder escuchar empujar los dos enormes pistones del big twin... Me imagino que eso lo pueden “solucionar” los futuros propietarios de las LT. En cuanto a la estética, las fotos hablan por sí solas. La moto no es bonita, es lo siguiente. Y entre la versión en burdeos y la azul, me quedo claramente con esta última. No, la Thunderbird no pasó desapercibida en ningún lugar en la que paró. En Hooters la puse al lado de un grupo de Harleys que estaban aparcadas en la entrada. Sentado desde dentro, vi como a la hora de irse la rodearon y la estuvieron comentando... Les moló.


Viaje por Texas con Manuel Pecino manejando una Thunderbird LT




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Fotos: Antonio López.
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